domingo, 8 de septiembre de 2013

Viviendo el conflicto social y la pobreza.


El Otro como pobre.
Una de las cosas que debemos mencionar, es el “Otro como pobre”. Por consiguiente, analizaremos profundamente la vivencia de la pobreza dentro del pueblo, y ese Otro, ahora debemos de preguntarnos ¿a qué nos referimos cuando se habla de Otro como pobre?, ¿cuál es el fundamento de ese “pobre”?, ¿el pueblo es pobre o empobrecido, por quienes? Trataremos de responder estas interrogaciones diciendo que ese Otro es un ser humano pobre, excluido, marginado, esclavizado y explotado. Por tanto, “los pobres son los despreciados por la sociedad vigente”[1], es decir, “pobres son los que han llevado a cabo una toma de conciencia sobre el hecho mismo de la pobreza material, una toma de conciencia individual y colectiva[2]” “no basta el hecho material de la pobreza, como no basta con la sustitución del pobreza material por una intencionalidad espiritual hay que encarnar e historiar el espíritu de pobreza, y hay que espiritualizar y concientizar la carne real de la pobreza”[3]. Aunque estas afirmaciones suelen ser teológicas que filosóficas pero es necesario recalcar para entender lo que se hace mención del Otro como pobre. Quizás para algunos, se preguntarán pero ¿quiénes son esos pobres, existe realmente los pobres? Claro, los “pobres de espíritus” existen, ya que, si nos metemos a la historia; encontraremos resultados válidos, es decir, después del conflicto interno armado en Guatemala, muchas personas sin conciencia pudieron haber soportado el peso de las tragedias y dolores que al ser asesinados sus hijos, sus amigos, sus tíos, sus vecinos, inclusive niños asesinados, o padres de familias torturados frente a sus hijos, por los militares y guerrilleros. Menciona esto, porque es necesario contextualizar para darse a entenderse de lo que se quiere sustentar. Lo que quiero decir, es que ahí se ve reflejado el “pobre”. También esto me hace recordar la historia cuando a mi padre lo pregunté; ¿tú lo viviste el conflicto armado y cómo fue? Y se me queda viendo sin imaginar la respuesta de la pregunta, me dijo: “mira hijo, los jóvenes en ese tiempo eran reclutados por los militares, y aquel que se niegue irse, es llevado a la fuerza  y golpeado”. Ese el pobre de espíritu, también podemos decir que el pobre es aquel que se recuerda del pasado, golpeado psicológicamente. Y se siente feliz, pero creo que nadie puede sentir feliz por todo esto, y aquel que no recuerda nada es porque tiene un “espíritu pobre” y a su vez es empobrecido. Ahora bien, como antes nos habíamos preguntado al principio sí el pueblo era pobre o es empobrecido, miremos atentamente esta afirmación: “la economía mundial está organizada y controlada por los países ricos. Y lógicamente está organizada y controlada de tal manera que los ricos son los que se llevan la gran tajada”[4]. Para que nos demos cuenta ahí está la riqueza. Pero ese Otro no cuenta con un empleo y/o trabajo digno, ya que “la apertura económica, la privatización, los ajustes estructurales, la deuda externa, la aparición de nuevos pobres además de los pobres estructurales clásicos, el desempleo y el subempleo y particularmente la economía informal, son otros tantos retos que requieren respuestas concretas y audaces”[5] eso es precisamente lo que le impide al Otro levantarse en este Tercer Mundo. También se pudo haber ocasionado este encuentro de maleficencia del “pobre” con la economía, cultura, la libertad y  sin dejar a un lado la dignidad como seres humanos necesitamos ser reconocidos, pero, “la postura decidida y hasta radical que veían marginadas, despreciadas, privadas de sus derechos y de su dignidad y, por tanto, tratadas como gente indeseable”[6]. Creo que aquí, hemos explicado verdaderamente lo que se quiere decir cuando hablamos del “Otro como Pobre”, no basta entonces, que la sociedad de vida comunitaria en las personas, les sean gratos para olvidar el pasado. Sino que, el Estado reconozca y acepte la culpabilidad en los hechos delictivos históricos sucedidos en las aldeas de Guatemala. Por tanto, y que la autonomía de cada persona les sea tomados en cuenta y terminar con la discriminación, exclusión y desprecio. “Del mismo modo, se integra en una posibilidad de relacionarse en la vida ética para abandonar una serie de desigualdad en su individualidad, y eso permite subrayarse en un concepto de una relación ética ya establecida que siempre experimentan algo más acerca de su identidad particular”[7]. Es la lucha por la integridad en un país como Guatemala.



[1] Castillo, J. (1998) pág. 37
[2] Ibídem pág. 37
[3] Ibídem pág. 38
[4] Ibídem pág. 45.
[5] CELAM, (1992). Pág. 163. Numeral: 353
[6] Castillo, J. (1998) Pág. 309
[7] Honneth, A. (1997). Pág. 34

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